Hace dos años ya que sigo los pasos del abuelo. Aun tengo en la memoria todos aquellos momentos que vivimos durante mi adolescencia. Todos lo echamos de menos, pero gracias a él, ahora todos tenemos futuros diferentes. Si no fuera por el abuelo, seguramente yo no seria científica en la Universidad de Austrich. Fue una grata sorpresa que Sul Ross también se interesara por el mundo de la ciencia y las investigaciones, me esta ayudando con una investigación a cerca de unas mariposas y al mismo tiempo lo estoy ayudando con su proyecto de final de carrera.
La vida de los demás miembros de la familia no ha cambiado en absoluto. Mi padre sigue metido en el mundo del algodón y mi madre aun esta superando mi interés por la ciencia y no por coser o tocar el piano. Mi querido hermano Harry ya no vive con nosotros, se fue hace unos cinco años a vivir con la chica de sus sueños y se deja caer por casa un o dos fin de semanas de cada mes. Los otros hermanitos se han quedado en casa por alegría de mi madre y por deshonra de mi padre. Mi padre siempre ha querido que todos estudiáramos y nos fuéramos de casa para encontrar un buen trabajo, pero mis hermanos han preferido quedarse en casa y trabajar en la producción del algodón.
Viola hace tiempo que nos ha dejado, estaba bastante cansada y no podía aguantar mas, así que mi padre contrató a una nueva cocinera, bastante buena, que me ha enseñado un par de platos para cuando estoy en casa de Harry o en casa de Lula. Por cierto, Lula y yo hemos alquilado un piso para nosotras solas y para las invitados que vienen alguna que otra noche.
Lula al final ha aceptado salir de vez en cuando con Travis, aunque esto mosquee un poco a mis otros hermanos. No tienen una relación fija, pero quedan de vez en cuando.
Y por lo que respecta a mi vida personal sigo enamorada de mi profesor de biología aunque esté casado y sea un amor imposible. Pero mi abuelo me dijo una vez que la vida da muchas vueltas y lo que hoy no es nada, mañana es una especie nueva.
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